Archery biología
Paleontología
La paleontología es la ciencia que estudia el pasado geológico de la vida en la Tierra a partir del registro fósil hallado bajo la superficie terrestre. Estudia organismos nivel microbiótico, animal, vegetal y de todo aquello que se preserve al ser petrificado y sobreviva al paso del tiempo. Es decir, se trata de una suerte de biología retrospectiva.
La paleontología en tanto ciencia abarca un conjunto de conocimientos que la hermanan con la geología y la biología, y se puede considerar el cruce de ambas. Sus métodos de estudio implican la descripción analítica de los fósiles, su estudio comparativo y la formulación de datos estadísticos.
En última instancia, la paleontología llega a conclusiones respecto al pasado biológico del planeta Tierra, que sean útiles para pensar el presente y el futuro. Esas mismas conclusiones sirven de base para las nuevas investigaciones de otros paleontólogos.
Historia de la paleontología
Los primeros hallazgos paleontológicos de la historia tuvieron lugar en la Antigüedad Griega, alrededor del siglo VI a. C. Como no existía una especialidad que los tuviera como objeto de estudio, fueron interpretados por los filósofos de la época.
Algunos, como los pitagóricos, los interpretaron como restos de vida arcaica y desconocida, como de hecho lo eran.
Posteriormente, la existencia de fósiles fue, durante 1500 años, tema de debate frente a la ortodoxia cristiana que defendía a fuego y hierro la versión de la Biblia. Según cálculos que tomaban a ese texto de forma literal, la antigüedad de la tierra era de unos pocos miles de años.
Esta postura no sólo suponía un corto tiempo desde la creación del mundo y de la humanidad, sino que además asumía que todas las criaturas habían sido creadas de una vez. Por lo tanto, no podían existir especies extintas, similares a las actuales. Como se trataba de una postura radical, negaba incluso las evidencias paleontológicas.
Sin embargo, en el siglo XVII, en el marco de la Revolución Científica, la paleontología tuvo un renacimiento. Los primeros estudios formalmente paleobiológicos fueron realizados por naturalistas como los Colonna, Nicolaus Steno, Robert Hooke, entre otros.
Ramas de la paleontología
Las ramas de la paleontología son tres:
- Paleobiología. Estudia los organismos vivientes del pasado desde múltiples perspectivas, especializándose en la paleobotánica (árboles prehistóricos), paleozoología (animales prehistóricos), micropaleontología (microorganismos prehistóricos), paleoecología (ecosistemas prehistóricos), etc.
- Tafonomía. Se centra en el estudio de los procesos de fosilización y formación de yacimientos fósiles. Este estudio se puede enfocar en dos subdisciplinas: la bioestratinomía, que estudia el origen de los restos y su enterramiento en la litósfera; y la fosildiagénesis, que se centra en los procesos que ocurren durante milenios bajo tierra y que generan la petrificación.
- Biocronología. Dedicada al estudio de la edad cronológica de las muestras fósiles, su ordenamiento en épocas y los mecanismos de datación que pueden usarse para ello.
Su trabajo implica estudiar fósiles y restos antiguos para entender la vida pasada y cómo ha evolucionado. Esto puede incluir:
- Excavar sitios fósiles con cuidado extremo.
- Analizar restos fósiles en laboratorios.
- Utilizar tecnologías avanzadas para reconstruir organismos y ecosistemas extintos.
- Publicar investigaciones para compartir sus hallazgos con la comunidad científica.
- Colaborar con otros científicos en proyectos multidisciplinarios.
En resumen, buscan respuestas del pasado para entender mejor el presente y el futuro de la vida en la Tierra.
Se llama fósil a cualquier resto biológico, sea de procedencia animal, vegetal o de microorganismos. Se incluyen las huellas, huevos o desechos corporales, provenientes de épocas remotas del pasado del planeta. Algunos están conservados en piedra debido a distintos procesos de petrificación.
Sirven de evidencia de las criaturas que hubo y que se extinguieron antes de que la humanidad siquiera comenzara a existir. Se ha determinado que deben superar los 10.000 años de antigüedad para ser considerados propiamente como fósiles.
El hallazgo del registro fósil es mucho más importante de lo que se piensa, pues sirve de evidencia de que hubo un pasado remoto en el que la humanidad no existía, pero sí otras formas de vida que reinaban en el mundo. De ellas hemos podido hallar evidencia certera que la vincula con las formas de vida que nos acompañan hoy en el planeta.
Por un lado, esto demuestra que el mundo no fue creado junto con la humanidad. Por el contrario, toda nuestra historia como especie es apenas una fracción de tiempo en comparación a todas las épocas pasadas. Por otro lado, permite comprobar que la antigüedad de la Tierra es mucho mayor a la que se pensaba hasta hace unos pocos siglos.
Otro punto central es que las criaturas halladas en el registro fósil son emparentables con las contemporáneas. Esto sugiere que las más antiguas experimentaron una dinámica prolongada de cambios que dio origen a las contemporáneas, incluso si son animales radicalmente distintos. A dicho proceso se lo conoce como evolución, y el registro fósil es una de sus mayores evidencias científicas.
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ResponderEliminarBuenísimo bro muy completo👍
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